BrisAmar 2006 o Las Crónicas de Morsia

Érase una vez un grupo de 14 jóvenes temerarios, en su mayoría varones de buen ver y mejor gustar, los que un 31 de diciembre de 2005 osaron, desafiando todas las leyes de la física, desplazarse hasta la localidad de Bañugues en el concejo asturiano de Gozón (heraldo del destino para algunos) a disfrutar de un inigualable final de año. Para ello, no dudaron en realizar todo tipo de dispendios en lo tocante a la supervivencia, acumulando víveres y bebidas “como pa una boda”.

 

            Y Chesco empieza a fumar puritos.

 

            Una vez allí, se pasó revista a las instalaciones, que fueron del gusto de todos, y se procedió a efectuar el paso más importante y delicado de la tarde-noche: colocar las botellas con sustancias etílicas en la barra del bar, ordenadas alfabéticamente por tipo de licor. La gran armonía reinante en el seno de la comunidad se puso de manifiesto de inmediato, cuando no hubo lugar a ninguna disputa o polémica en el desarrollo de tan importante misión. Asimismo se procedió a la construcción del escenario de la comida, con el proverbial estudio del espacio y el tiempo que supone la unión de mesas pequeñas con el fin ulterior de hacer una grande en la que todos pudiésemos participar de la magnífica cena e, igualmente, disfrutar de las tetas de Carmen Alcayde en las campanadas. Nachete, hombre metódico por naturaleza, se ocupó personalmente de que cada cubierto estuviese en su lugar exacto poniendo de manifiesto sus inabarcables conocimientos en cuestión de protocolo.

 

            Las dificultades comenzaron con la instalación de la mesa de mezclas. Tras muchos titubeos y barajar varias opciones se optó por la mejor: utilizar el chundata de Mau conectado a la mini-cadena de Lucho por el cable de red del Dam. De la misma manera se recopiló la música llevada por todos los asistentes en el disco duro portátil de Mau para que no hubiese lugar a quejas, teniendo en cuenta la variedad en cuanto a gusto musical de los asistentes al evento.

 

            Pero las cosas no serían tan fáciles y la Diosa Fortuna, tan cruel en ocasiones, nos iba a deparar algunas desagradables sorpresas. La primera, y a pesar de que en la actividad se había designado a la punta de lanza de la expedición, fue que los fogones no encendían. Aún así no cundió el pánico y gracias a las litronas de cerveza todo el mundo mantuvo la calma y se dedicó a estar tumbado en el salón y no molestar e increpar a los cocineros.

 

            La cena fue un auténtico éxito. Los excelentes entrantes ibéricos fueron acompañados de un exquisito pastel de cabracho. A continuación se optó por una sopa de marisco con cáscaras de almejas incluidas (que el lunes acabarían en la mano de Lucho) y unos langostinos a la vinagreta que quitaban el hipo. Las campanadas nos pillaron de improviso, así que tuvimos que zamparnos las uvas antes que los filetes al cabrales completasen el menú. Es preciso mencionar también la calidad de los vinos, tanto el tinto como el blanco, y la maravillosa educación de los comensales. Se nota que todos fueron a colegios de pago, y forman parte de la elite social de la capital astur.

 

            Entrará en los anales de la intrahistoria, la pelada de uvas que le hizo Berto, ese compañero excepcional, a Diego en un acto de altruismo y camaradería propio de una novela de Dumas (padre).

 

 

Chesco sigue fumando.

 

A partir de ese momento, los recuerdos se tornan difusos pero espero contar con la colaboración de todos para no dejar nada en el tintero del olvido. Más que nada, y para abreviar, lo que pasó es que empezamos a beber en serio. Nos dejamos de cervezas, rusos blancos, vinos, champanes y demás fruslerías y empezamos a beber lo de verdad: ron, whisky, ginebra y vodka. Como mandan los cánones. En esos primeros compases de la noche cabe destacar “El Terrateniente”, que Berto interpretó con su solvencia habitual, tal y como se puede apreciar en las fotos. También la ronda de fotos con el sombrero de “St. Patrick´s Day” que no venía a cuento pero “cundió mil”, así como mi presencia en la barra (nunca hubo un camarero con tanta clase). De la misma forma, se descubrió el Papa Noel que en horas postreras nos daría momentos de gloria e Ivy y Diego se enfrascarían en una conversación musical que se dirimió dos horas después.

 

Morsia

 

            Y en esto descubrimos Morsia. Jean-Jacques Cousteau a bordo de su fragata “El Calypso” rodeando los gélidos mares del sur rumbo a la devastada y cruel Antártida encontró, de casualidad, dos especimenes únicos en su especie en un remoto atolón al que bautizó “Morsia”. El propio capitán Nemo a bordo de su Nautilus y a lo largo de 20.000 putas leguas de viaje submarino (que se dicen pronto, ríete tú de David Meca) fue incapaz de dar con semejante muestra de las fuerzas inescrutables de la naturaleza. ¡Si Darwin levantase la cabeza! Todos eramos conscientes de la situación; Diana, previsora, había avisado pero, aún así, el shock emocional causado pudo tener proporciones épicas.

 

Ahora ya en frío, comienzo a pensar que fue una sibilina estrategia pensada y ejecutada por San, Diana y Patricia, al alimón, para que sus chicos se diesen cuenta de lo afortunados que son. Bien, si es así, para próximos ocasiones permitidme proponer vías alternativas.

 

Continúa la noche, ahora toca hacerse la ronda de fotos con la, ya mítica e imprescindible, gorra del CLAS de cuando corría el mejor ciclista de todos los tiempos: Tony Rominger. Jorge entrevista, uno a uno, a los distinguidos asistentes al evento, si embargo, las preclaras palabras de todos ellos se perderán en el baúl del olvido por culpa de un pernicioso micrófono mal encajado.

 

Empieza el recital, y por fin suena una canción con carácter, de las que ponen en pie al respetable. Suena “La mano de Dios” del Potro Rodríguez, y la cosa se empieza a desbocar. Comienzan a caer vasos y personas, especialmente, un tal Dámaso que estuvo más tiempo en el suelo que de pie. Berto pide “The boots are made for walking” versión Edurne, la jarta de OT.

 

Se acerca el éxtasis. Luchín y yo forcejeamos por la barra, empieza el recital Anne Igartiburu y todo el mundo se cambia de ropa: Luchín, Luis el Listo, Diego, Mau y yo. Las pegatinas de JB se ven en las frentes dando un toque de mayor exotismo al evento. Pido “Take me out” por enésima vez pero nadie me hace ni caso, y yo no recuerdo la password (jajajajajaj).

 

 

            Entonces llega Ivy con la flauta y nos deleita con el himno nacional, que es el nuestro y el de los borrachos (lo disfrutamos doblemente por lo que nos toca). Lucho nos canta un par de canciones populares con su aterciopelada voz de tenor; empieza el karaoke y Oscar se erige en plan estrella del rock acaparando el micro y disfrutando con la canción de Amaral. Diego ya lleva La Roja, tras haberla pisado y pateado mientras escuchaba el “Asturias Patria Querida”. Quiero irme a dormir y Lucho me saca a tirones de mi habitación a instancias del cabronazo de Mau, Cachorro engulle la casadiella del mal, San no pierde la compostura, Quirós hace la Bisbalina y Mau se convierte en travelo. Todo pasa muy rápido.

 

            Y Chesco sigue fumando. Fuma tanto, que incluso se va a la habitación para que le dejen fumar en paz.

 

            Las camisetas vuelan y dejamos al aire nuestros viriles torsos cual gladiadores en la arena del gran circo. Lucho golpea el resbaladizo suelo con la petrina, y Diego se consagra definitivamente como el MVP de la noche con: “Papa Noel: caza mortal”. Esto sí quedó inmortalizado gracias al grande de Coquín, tanto en foto como en video.

 

            Y, como colofón, Luis el Listo sufre un intento de acercamiento desde “Morsia: la tierra inhóspita”. Jajajajaja, ¡No se puede empezar mejor el año!
 

Dámaso Martínez,Publicado en Sat Jan 06 19:43:56 UTC+0100 2006

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5 respuestas a BrisAmar 2006 o Las Crónicas de Morsia

  1. Jorge dijo:

    Lo más grande leído nunca. La verdad es que no se pudo empezar el año de mejor manera, por todo ello… GRACIAS BRISAMAR!!PD: Dam eres dios, pero nunca conocerás la password, jeje. Besitos para tí.

  2. Jorge dijo:

    Lo más grande leído nunca. La verdad es que no se pudo empezar el año de mejor manera, por todo ello… GRACIAS BRISAMAR!!PD: Dam eres dios, pero nunca conocerás la password, jeje. Besitos para tí.

  3. Alberto dijo:

    jojojo,hacia por lo menos 22 años que no me reia tanto.resumen 10,vocabnulario 10,titulo un 11…..sobrenaturalte diria q me hizo gracia,pero copiar pegar todo….enhorabuena grande!berto1

  4. mauricio dijo:

    Solo mencionar que la cancion que animaba el cotarro era "la mano de dios" del Potro Rodriguez… dedicada al dios del futbol Don Diego Armando Maradona… el relato de "10".

  5. Dámaso dijo:

    Gracias Mau por tu memoria histórica. Ya lo he corregido en el relato.

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