Euskadi

Euskadi es un lugar maravilloso. Eso me dice la experiencia tras dieciocho meses en Bilbo. Aquí es muy fácil sentirse como en casa aunque no tengas Rh-. No se puede decir lo mismo de otros lugares.

Euskadi es, un poco, como la Tierra Media de Tolkien. Aquí las ciudades se llaman Bilbo (como el abuelo de Frodo), Donostia o Gasteiz. En vez de “hola” saludan con “apa” y para decirte buenos días te sueltan un “Egunon”, que claramente era un familiar de Aragorn con una educación exquisita y buen despertar.

Por lo demás, los vascos (y vascas) te lo ponen fácil. Basta con dominar el uso del prefijo EUSKO. Éste tiene una doble acepción: 1) vasco y 2) guay elevado al cubo. Entonces tú llegas a Bilbo a la estación de autobuses Termibus y tienes una pléyade de opciones: puedes coger el EuskoTranvía, el EuskoMetro o el BilboBus. A elegir. Con ellos darás un voltio por las eusko-calles o kaleas y, con suerte, admirarás unos cuantos eusko-puentes que cruzan la eusko-ría a cuya orilla se encuentra ¿el euskomuseo? Error. El Bilboko Museoa, que algunos ingratos foráneos llaman Guggenheim. Todo ello de lo más idílico. Pero el paisaje no lo es todo.

Lo mejor de allí son sus gentes. Reciben al Olentzero en Nochebuena porque el cabrón lapón de Santa no se atreve a entrar por Hendaya. Se reúnen con sus amistades en los txokos de sus caseríos del señorío de Bizkaia, Araba o Gipuzkoa alrededor de una mesa y comida. Es posible identificarles por el eusko-peinado. Hay uno para ellos y otro para ellas. El de ellos es perenne. No pasa de moda. Es la  quisquilla, que ahora el Chilín está tratando de imponer en Asturias. El de ellas es el eusko-flequillo. Aquí hay infinitas variantes, pero todas ellas son inconfundibles. Tampoco se debe dejar a un lado la eusko-cocina, los pintxos, el txacolí, los txiquitos y demás obras del buen yantar y mejor beber apreciables en cualquier eusko-taberna. Como podéis comprobar hay letras de moda que por sí mismas o en pareja constituyen la base lingüística del buen vasco: la tz, tx, k y la b son la punta de lanza. La v se la pasan por el forro, y con razón. Con dos cojones.

Pero la cumbre llega en la figura de la Euskojarta. Que sí, que es como el resto de jartas pero, como indica el prefijo, elevada al cubo, y además vasca. No como tú que eres un menos mola. Y dentro de las euskojartas hay una unidad de élite. ¿Quiénes? Las EUSKOPIJAS. Vale que en el Principado tenemos astur-pijinas jóvenes, rubias, preparadas, apuestas y modernas. Pero ni punto de comparación. ¿Dónde vamos a parar? Donde esté una EUSKOPIJA que se quite el resto. Porque además, allí son EUSKOPIJAS. No eusko-pijinas. Mariconadas las justas que somos de Bilbao, pues.

 

¡GORA EUSKADI!       

Dámaso Martínez,Publicado en Fri Feb 16 20:08:27 UTC+0100 2007

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2 respuestas a Euskadi

  1. Alberto dijo:

    jajaja.pues hara que pasarse

  2. Me obligáis a ser malo. dijo:

    Bilbo era el tío de Frodo. Sólo he comentado para decir eso.

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