Antología poética

Noche de sábado en la terraza de una sidrería de Gascona. Me encuentro acompañado de la flor y nata de la nobleza astur: los señores Blanco, Campo, Rey, Quirós y Álvarez Ramos. La sidra recorre nuestras gargantas a la velocidad del MP4-22 sobre el asfalto de Sepang en la primera noche primaveral del Paraíso Natural. Todo sigue un orden inmutable que se repite cada fin de semana proporcionándonos un estado de dulce ataraxia motivada por la seguridad de lo conocido.

Entonces, Iván Rey, de forma casual, nos sorprende relatando, de forma inmejorable, cómo el bajista de su grupo había tenido la feliz ocurrencia de regalarle a su novia una canción en el día de los enamorados. Ella, como no podía ser menos, recibió la ofrenda con lágrimas en los ojos producto inequívoco de la intensa emoción provocada por el gesto de su amante. Los allí reunidos, chicos jóvenes y de su tiempo, con una sensibilidad exquisita y vinculados con inquebrantables lazos al mundo de la cultura y el arte, apreciamos en su justa medida ese inesperado derroche de idealista romanticismo, tan hermoso como atípico en estos tiempos de decadente banalidad.

Yo, especialmente impresionable, y embriagado por el sutil y cálido olor del amor verdadero, tras años de infructuosa búsqueda de mí mismo, encontré mi lugar en el mundo. Decidí que escribiría un poema para mayor gloria de todas esas maravillosas doncellas que hacen nuestra vida más placentera y de nuestro mundo un lugar habitable y mejor. Sin embargo, un poema me pareció algo pobre y ridículo así que, rápidamente, opté por toda una Antología Poética. Aún indeciso entre el soneto de versos endecasílabos y rima consonante con estructura de ABBA ABBA para los dos cuartetos (a la mierda los serventesios, ¡qué osadía!) y CDC DCD para los dos tercetos, y el romance octosilábico de rima asonante en los versos pares, os adelanto en primicia los títulos que he elegido para los tres primeros poemas de mi monumental proyecto:

       1) Me izas la mayor

       2) Mirando a Cuenca

       3) Por sotavento, por sotavento (dedicado a la comunidad homosexual)

  Asimismo, he decidido incluir algunas prodigiosas obras maestras del asturianu y el euskera como, por ejemplo:

      4) Voy-te a trafalgar les tetes, de Ángel Luis Guirado. Genial exponente del existencialismo.

      5) Idoia Eligoletxorrea, de Iñigo Etxebarria. En honor a la eusko-heroína con susodicho nombre. 

Y, por último, las destacadísimas aportaciones de otros dos autores de la generación del 79, con una indudable calidad literaria:

      6) El finiquito, de Mauricio Gutiérrez, autor representativo del surrealismo.

      7) La polea: baja un poco la cabeza, de Fernando G. Zapico, primer espada del realismo social.

 

Dámaso Martínez,Publicado en Mon Apr 9 20:30:35 UTC+0200 2007

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3 respuestas a Antología poética

  1. mauricio dijo:

    cuanto cabron… El Finiquito es REAL Y REALISMO… solo que para mi es un proceso largo y laborioso para que parezca que nada pasó y todo siga su cauce hacia bonitas amistades y queden solo los buenos recuerdos (malos nunca los dejo)

  2. Dámaso dijo:

    JOJOJO. O como diría Diego, (Risas). Ya sabes que sólo lo hago pa calentarte la cabeza.
     
    Me encanta!!!!! El Finiquito es tu obra maestra.

  3. Diego dijo:

    Tan solo resta por incluir a semejante antología poética "Que mis hijos se follen a tus hijos", de ese indudable adelantado a nuestro tiempo y a todas las eras de nombre Dimitri y de apellido Piter-Pan… ah!

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