Consejo de sabios (II)

…VIENE DEL ANTERIOR

 

La respuesta es el SEXO ORAL. El sexo oral es una condición necesaria pero no suficiente para detectar si tu pareja está enamorado/-a. Esto supone una primera criba importante. ¿Sorprendente? Permitan que esboce de forma somera nuestro razonamiento antes de empezar a criticarlo.

 

El sexo oral es una actividad que no genera placer físico alguno en el agente activo y sí en el pasivo. El placer para el primero, si existe, es un fenómeno puramente psicológico. Situándonos en el peor de los escenarios, puede ocurrir que provoque más repugnancia que placer.

 

Tanto en el primer caso como en el segundo, ambos son un hecho significativo e inequívoco de la presencia de amor.  A continuación pasaré a desarrollar en mayor profundidad esta idea:

 

Caso A: El ejercicio de la felación o el cunnilingus genera placer en el sujeto activo. ¿Por qué? La única explicación plausible radica en la satisfacción propia derivada del goce generado en el prójimo. Que el júbilo del otro desemboque, de la nada, en placer para el uno es una indiscutible muestra de amor. 

 

Caso B: El ejercicio de la felación o el cunnilingus desagrada al sujeto activo. En este caso, la única explicación plausible radica en el sacrificio individual que se realiza para mayor gloria y gusto del sujeto pasivo. Una vez más, un sacrificio de este tipo es muestra inequívoca de amor.

 

Los lectores más críticos pensarán, no sin razón, que, con relativa frecuencia, puede darse el caso que te encuentres en una situación en que, hablando en plata, te “coman la polla” o te “chupen el potorro” a las primeras de cambio y  luego si te he visto no me acuerdo. Esto, desde luego, no es producto del amor. Probablemente sea resultado del alcohol y la lujuria en las dosis precisas. 

 

Sin embargo, esta situación de ninguna manera contradice nuestra teoría. Recordad que partimos de la premisa de que el sexo oral es una condición NECESARIA pero NO SUFICIENTE.

 

Esto, a efectos prácticos y en boca del vulgo, nos llevaría a la enunciación de la siguiente tesis: “Si tu novio/-a no te chupa la polla / el chocho es que no está verdaderamente enamorado/-a de ti”.

 

La aseveración a la inversa, sin embargo, no resulta, en ningún modo, cierta: “Si tu novio/-a te chupa la polla / el chocho es que está verdaderamente enamorado/-a de ti”.

 

Como queda demostrado la tesis no es condición suficiente pero sí necesaria. La búsqueda de la condición suficiente presenta mayores dificultades y será abordada en la próxima reunión anual del Consejo a celebrar en 2008 y, mucho me temo, quedará pendiente para las generaciones venideras.

 

Aún así creo que es preciso dar las gracias al ingeniero González y los licenciados García Fernández, García Zapico y Huerga Sánchez por su contribución a este estudio así como a la señorita Ana Lago por ser fuente inagotable de inspiración.

  

  Dámaso Martínez,Publicado en Sat Sep 01 15:33:21 UTC+0200 2007

  

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Consejo de sabios (II)

  1. Diego dijo:

    Si no aplaudo con los pies es por falta de coordinación, no de ganas. Tremendo artículo, una vez más, querido Dam. Como parte de la generación venidera te debo mucho después de esta exposición con mayúsculas.

  2. Roberto dijo:

    No hay duda que eres un romático 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s